dr. Ricardo Orozco

Historia de un electricista

Historia de un electricista. Ricardo Orozco ( Flores de Bach)

Historia de un electricista

El siguiente caso está transcrito literalmente del libro Bach por Bach. Obras completas, Escritos Florales. Continente. Buenos Aires, 1993. 

Historia de un electricista

Sexo Masculino, 21 Años

Antecedentes:
El paciente se dedicaba a la instalación de cables eléctricos y en el momento del accidente se encontraba subido en el extremo de un poste de diez metros de altura. Estaba trabajando en la instalación de un cable “positivo”, es decir conductor, y mientras lo sujetaba, el viento agitó contra él el cable negativo, o de tierra, cuyo contacto hizo circular 700 volts a través de su cuerpo. Su mano derecha, que sujetaba el cable positivo, se cerró espasmódicamente sobre él, como suele suceder en los casos de electrocución, sin poder soltarlo; una vez liberado del contacto con el cable de tierra, cayó desde diez metros, sobre un cerco de arbustos, que amortiguó su caída, recogiéndoselo en estado de  semiinconsciencia.

Tratamiento:
Oct.24: Revisé al paciente cuatro días después del accidente. La mano derecha se hallaba hinchada a casi tres veces su tamaño normal, con severas quemaduras en la yema del pulgar, entre los dedos anular y meñique, y en lado externo de la palma. La mano carecía de toda sensación y en cierta forma estaba prácticamente  “muerta”, con una total ausencia de dolor.
Inmediatamente se le administró Clematis en forma interna, para devolver la vida a la mano, agregando Impatiens en forma de loción, para actuar como bálsamo sobre las heridas.

Comentario 1: La prescripción de Clematis no se corresponde con características de la personalidad del paciente ni de su actitud, sino con el hecho de que la mano esté “prácticamente muerta”, es decir, “desconectada”. Nos encontramos con la primera aplicación local histórica: Impatiens como analgésico. Tampoco está dada por la actitud o personalidad del paciente.
Oct. 26: La mano ha comenzado a volver a la vida, y al retornar el tacto ha comenzado a doler cuando se la mantiene suspendida hacia abajo; también la inflamación. Durante la mañana, el paciente pisó accidentalmente a su pequeño cachorro, y el grito que lanzó lo sobresaltó de tal forma que le obligó a sentarse, “temblando y estremeciéndose convulsivamente”, como lo había hecho durante el shock eléctrico. Sin embargo, el paciente se manifestaba externamente alegre y minimizaba la importancia de sus heridas.
En esa oportunidad se le proporcionó Agrimony, Mimulus y Rock Rose en forma interna: Agrimony para el estado mental de excitación a pesar de las quemaduras, Mimulus para suavizar el sistema nervioso y Rock Rose para prever posibles complicaciones, tales como hemorragias en las heridas.

Comentario 2: El uso de Agrimony parece dado por la actitud seguramente bromista del electricista. Tal vez minimice la gravedad de su accidente. Esta prescripción de la esencia es “personal”. La indicación de Mimulus para “suavizar el sistema nervioso” parece hablar de un uso primitivo de la esencia como una especie de ansiolítico. El de Rock Rose se entiende porque en esa época Bach lo emplea como actualmente utilizaríamos el Rescue Remedy, pero recordemos que en el tiempo de este caso solo existían las primeras doce esencias.
Oct. 28: La mano aparece mucho menos inflamada, pero tiende a doler cuando se la venda; por primera vez sangró ligeramente por la quemadura.
Se Agregó Impatiens a la loción de Cálendula utilizada para vendar la mano; también se  administró Impatiens y Agrimony internamente: Impatiens para el dolor y Agrimony, como antes, para el estado mental.

Comentario 3: El uso de caléndula para la loción parece más bien incidental. Más allá de que la planta sea útil como cicatrizante, probablemente ellos se valían de vehículos ya preexistentes para agregar las flores, como ocurre en nuestros días.
Oct. 30: La heridas, que hasta el momento no habían presentado ninguna reacción saludable, comenzaron a supurar con un olor ofensivo, especialmente la de la yema del pulgar, y fue preciso vendarlas dos veces al día. Dos de los dedos temblaban y se estremecían espasmódicamente. El paciente no había “vuelto a ser él mismo” desde el shock eléctrico. Aún carecía de sensaciones en el pulgar o en su yema, pero la mano ya casi había vuelto a su tamaño normal.
Se le administró Scleranthus, Clematis y Gentian en forma oral: Scleranthus para la inestabilidad de los dedos, Clematis para volverlo a su personalidad normal y Gentian para aliviar una ligera depresión.

Comentario 4: Aparece otra flor en uso claramente transpersonal: Scleranthus. Fijémonos que en ningún momento Bach detalla que el paciente experimente dudas, indecisión entre dos cosas, etc., sino que la esencia es prescrita por la <inestabilidad de los dedos>. Clematis también, además de para reconectar la sensibilidad de la mano, viene justificada por algún tipo de actitud diferente de la atribuible a su <personalidad normal>.
Nov. 2: Ligera mejoría, pero aún persiste la insensibilidad del pulgar y el área circundante.
Nov. 5: Se genera un cierto temblor en la mano, cuando el paciente trata de abrir y cerrar los dedos.
Se le administró Clematis, Gentian y Scleranthus internamente: Clematis para devolverle “la vida” a la mano, Scleranthus para el temblor y Gentian para la ligera depresión, que aún persistía.

Comentario 5: Bach se ratifica en el uso transpersonal de Clematis y Scleranthus. Acerca de Gentian, hay que decir que en una primera época la relaciona con la depresión. Bien pronto rectifica y las indicaciones derivan a “discouraget” (desanimado), que se corresponde con el uso actual.
Nov.11: El paciente evoluciona bien, excepto por cierta rigidez en los dedos, especialmente el pulgar, que aparece bastante bloqueado.
Se le proporcionó Vervain internamente, agregándola también a la loción, a fin de combatir la rigidez.

Comentario 6: Este es el segundo caso histórico de aplicación local. Vervain está prescrito por la rigidez de la lesión y no por características personales del paciente.
Nov. 17: La mano está mucho mejor; puede escribir algo a máquina y las heridas prácticamente han cicatrizado, excepto la más grande de la yema del pulgar, donde los tejidos se habían quemado hasta la fascia.
Se le administró Vervain para cierta rigidez remanente y se aplicó Impatiens en las vendas por si las terminales nerviosas expuestas provocaban algún dolor.
Nov. 18: Cuando el paciente llegó para el siguiente vendaje, no solo podía mover  libremente el pulgar, sino que manifestó encontrarse maravillosamente bien; se sentía en excelente  estado, y pudo hacer una caminata de diez millas.
A partir de ese momento, el progreso fue rápido y la herida más grande cerró sin ninguna supuración más. La nueva piel se formó naturalmente, haciendo evidente que no haría falta ningún tipo de implante de piel y que la mano no presentaría ningún tipo de discapacidad posterior. Las cicatrices resultantes fueron muy leves y solo sobre la yema del pulgar, donde la quemadura había alcanzado el cuarto grado.

Conclusión: En esta historia se detectan usos florales que no se corresponden con criterios de personalidad, sino con la lectura de signos y síntomas. Por otra parte se usan dos esencias florales de forma local. Este caso es el fundamento de mi trabajo sobre el Patrón Transpersonal®.

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Info del Artículo

Título:Historia de un electricista
Resumen: Este artáculo es un caso transcrito literalmente del libro Bach por Bach. Obras completas, Escritos Florales. Continente. Buenos Aires, 1993. 
Autor:
Temática: Práctica de la Terapia Floral del Dr. Bach (flores de bach),
Palabras Clave: patrones transpersonales, electricista, historia, terapeuta, flores de bach, ricardo orozco